Por Salvatore Brienza
Esta Plancha, lo hacemos con el ánimo sereno y la conciencia despierta, sabiendo que "la Memoria es una de las columnas invisibles que sostienen a la Orden". Sin memoria no hay identidad; sin identidad, el Trabajo se vuelve frágil y la Obra pierde su sentido trascendente.En nuestro país —y no podemos negarlo sin faltar a la Verdad— es muy común olvidar la historia, minimizar los hechos o atribuirse logros que otros han realizado con esfuerzo silencioso, sacrificio constante y compromiso inquebrantable. Esta Plancha nace, precisamente, como "un acto de Justicia Masónica": reconocer, nombrar y honrar a quienes sembraron cuando aún el terreno era árido y el clima adverso.
En el Valle de Hernandarias la masonería no se forjó por generación espontánea. Fue levantada piedra sobre piedra por Hermanos y Hermanas que, sin buscar honores ni recompensas, asumieron la pesada tarea de encender la Luz donde aún dominaban las sombras.
No hay intención de promocionar a tal o cual obediencia, mucho menos discutir regularidades e irregularidades, porque esos son conceptos que etiquetan y dividen a la fraternidad.
Reconocer que en la historia paraguaya hubo, y hay aún, un primer espacio donde "se elevaron Templos a la Virtud y se cavaron Fosas a los Vicios", es el verdadero objetivo de este trabajo.
| Logo Referencial |
Del mismo modo, la Logia “María Magdalena N° 3” representa una expresión profunda de inclusión femenina en el simbolismo masónico, sensibilidad espiritual y búsqueda de equilibrio, recordándonos que la Sabiduría no se manifiesta únicamente en la fuerza, sino también en la comprensión, la constancia y la fidelidad al Misterio. Es la Primera Logia Femenina en la ciudad del Hernandarias, que puede recibir a miembros masculinos en sus Sesiones, cuya fuerza da valor y brillo a los trabajos de la obediencia a la que pertenecen.
Junto a las Logias (Masonería de la Piedra), es justo destacar la labor de la Venta Carbonaria “Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia” (Masonería Forestal o de la Madera), heredera de una tradición iniciática de resistencia, pensamiento emancipador y compromiso con la soberanía moral y espiritual. Su aporte al Valle no fue accesorio, sino complementario y decisivo, fortaleciendo los Climas y ampliando el horizonte fraternal.Nombrar estas Logias y esta Venta no es un simple ejercicio protocolar. Es un acto de reparación simbólica y de enseñanza. Porque quien no reconoce a los que vinieron antes, difícilmente podrá reclamar con legitimidad el fruto del Trabajo presente o del futuro. La verdadera "Grandeza Masónica" no consiste en apropiarse de la Obra ajena, sino en continuarla con humildad y responsabilidad.Que esta Plancha sirva para dejar constancia escrita de que el Valle de Hernandarias tiene una rica historia de las Logias que han estado funcionando o siguen funcionando, que tiene cimientos sólidos y tiene nombres propios para ser mencionados.
Que sirva también como advertencia fraterna a las generaciones futuras: porque la Luz que hoy disfrutamos fue encendida por otros, y nuestra obligación no es apagarla con el olvido o el menosprecio, sino alimentarla con la Verdad, la Memoria y el Trabajo Justo y Perfecto.
Es importante aclarar, que no queremos poner a ninguno por encima del otro, pero sí reconocer que el esfuerzo y la grandeza de los Hermanos y Hermanas es lo que vale la pena.










