La venta de Salins-Les-Bains (Jura)

(Recopilado por Salvatore Brienza)

Para quienes saben observar, las huellas de la hermandad de los carboneros de los Buenos Primos aún son claramente visibles en nuestra región de Franco Condado. Marcas distintivas en las tumbas de los cementerios de Arbois y Poligny, pinturas y objetos decorados específicos en los museos regionales, archivos innegables... nadie puede negar su existencia.

No es muy difícil seguir el hilo de su historia, entrelazada con la de nuestro país, Francia. Unos pocos clics acertados, una bibliografía bastante breve, y lo habrás visto todo rápidamente.

Pero esto es solo la superficie, pues la historia la escriben los vencedores, y los Buenos Primos tuvieron un final bastante trágico, particularmente durante el ascenso de Napoleón III. Categorizados con demasiada prisa como libertarios o incluso anarquistas, esta descripción no parece corresponderse con el contenido que se encuentra en los rituales que han llegado hasta nosotros.

Tenemos la fortuna de poder consultar los registros de 1835 de los archivos Dole y los de 1812 de la subasta de madera de Bregille, conservados en los archivos de Besançon. Antes de ser explotadas políticamente a principios del siglo XIX, al igual que la Carbonaria italiana, las Bons Cousins ​​Charbonniers (Colegas de los Buenos Carboneros) se asemejaban más a lo que hoy llamamos una sociedad.

Este fenómeno se observa en toda Europa. Algunos disfrutaban reuniéndose para practicar un ritual particular, a menudo elitista, que les permitía distinguirse y estar al tanto de las últimas tendencias. Encontramos esencialmente dos ramas originales: la de los gremios, cuyo objetivo era cultivar una élite obrera, y la pertenencia a una especie de caballería, un tipo que siempre ha fascinado a Occidente.

Al margen de la realidad de estos dos modelos, estas sociedades intentaron preservar su contenido, su poder evocador y su dinámica transformadora para sus miembros. La cercanía con la naturaleza, la religión primitiva, el secretismo de las hermandades, el ideal caballeresco... Llevamos muchos años buscando estas prerrogativas con una alegría que nunca ha flaqueado.

Aquí se muestra, durante la exposición dedicada a los Ritos Forestales en el Museo de la Francmasonería, rue Cadet en París, del 13 de febrero al 21 de septiembre de 2025, la patente para la fabricación de carbón vegetal de la Logia Salins, otorgada a Pierre-Joseph Fournier como su primer Maestro instalado, el 12 de junio de 1776.

Este documento es el más antiguo encontrado que atestigua el funcionamiento de los carboneros en Francia, lo que convierte a la Logia Salins en la logia históricamente más antigua conocida.

Huelga decir que esta patente no surgió de la nada, sino que fue establecida por una autoridad superior (¿la Gran Logia de Francia, por ejemplo?) o por una logia preexistente (Logia Madre). Esta es una definición de regularidad: ninguna logia puede reclamar autenticidad sin presentar sus patentes, recibidas ya sea de una autoridad superior reconocida (Logia Madre) o de una Logia Madre que las haya transmitido.

Cabe señalar que, hasta la fecha, la Venta Pierre-Joseph Briot del Bosque de Chaux, la Venta Madre del resurgimiento de la producción de carbón vegetal en Francia, no ha emitido ninguna patente y no reconoce ninguna otra venta de carbón vegetal como "regular”, * es decir, que opere como una venta tradicional.

Sus orígenes operativos dentro de los carboneros del Bosque de Chaux, su investigación presentada en este sitio, su participación en la exposición nacional en el Museo de la Francmasonería de París, las referencias de sus colaboradores en el catálogo y su contribución al resurgimiento de una importante producción de carbón vegetal en Francia, no dejan lugar a dudas sobre el lugar preeminente que ocupa dentro del movimiento del carbón vegetal. ¡No se deje engañar por falsificaciones! Simplemente solicite ver la patente que se ha presentado a la venta que se ofrece a recibirle.

Volvamos a nuestra patente Salins. Anterior a la Revolución Francesa, este documento, como se mencionó anteriormente, sigue siendo el registro más antiguo conocido de una venta de carbón vegetal.

El sello adherido al sello de cera roja, descrito en el siguiente artículo, ofrece una rica síntesis del simbolismo de la producción de carbón vegetal. Está sujeto al documento mediante tres cintas de tela con los colores tradicionales de los Bons Cousins ​​(negro, rojo y azul), similares al sistema de oficiales.

Este documento corrobora, si fuera necesario, el papel preponderante que desempeñó el Franco Condado, y en particular la región del Jura, en la historia de esta tradición iniciática vinculada a los oficios de la carpintería y la silvicultura.

* NB La Venta Pierre-Joseph Briot del Bosque de Chaux reconoce las Ventas del Rito Forestal Moderno del que ha recibido patente (visible en este sitio) así como la del Rito Masónico de los Leñadores de Mirecourt al que se adhiere. 


Se ha presentado un nuevo documento para nuestro análisis: un diploma de la Cámara de Honor (Venta) de Gray, fechado en 1833. Es fácilmente comparable a los demás diplomas de los Bons Cousins ​​ya presentados en este sitio. 

Sin embargo, la decoración es ligeramente diferente. En primer lugar, la elección de árboles es occidental y ya no hace referencia a las palmeras de Oriente. Efectivamente, hay un horno de carbón humeante, pero está oculto tras las tres cintas que se han adherido al diploma (?). 

A la derecha se representa un baccu, un tipo de cabaña de construcción transportable. Examinaremos el encabezado del documento en un artículo posterior. Dos de los lemas de los Bons Cousins ​​están presentes: FEC y HVP; otros dos están ausentes. 

Los títulos de los oficiales de la subasta —Maestro de Ceremonias, Orador— atestiguan una conexión con las logias masónicas y una ruptura con otros ritos más antiguos (Bregille 1813, Dole 1830). Los términos Cámara de Honor y Cámara Central dan fe de una estructura jerárquica a nivel nacional. 

El término Cámara de Honor se refiere a una subasta celebrada en interiores, en lugar de al aire libre. Sabemos que en el Bosque de Chaux se celebraba una Cámara de Honor en el Molino de Aillery.


Fuente: https://esprit-des-forets.fr/

La Fraternidad en la era Digital

Por Salvatore Brienza 

Las palabras "francmasón" o "freemason" son las formas más conocidas de llamar a los masones en los diccionarios o enciclopedias.

En todas las definiciones se habla de que eran albañiles libres o francos que podían transitar por las ciudades o países ejerciendo la profesión de Masón.

Es por eso que en nuestra augusta Orden, el principio de la Fraternidad ha sido el cimiento inamovible sobre el cual edificamos nuestras relaciones sociales y en el sentido simbólico, nuestro templo interior. 

Como iniciados Masones nos enseñaron desde el primer día que la escuadra mide la rectitud de nuestras acciones y el compás nos mantiene dentro de los límites justos y equilibrados del amor fraternal con todos los seres humanos, pero muy especialmente con nuestros Hermanos. 

Sin embargo, en pleno siglo XXI, el concepto de la fraternidad ha trascendido los muros físicos de nuestros Templos para habitar y manifestarse en un territorio sin fronteras: la virtualidad.

La Red Invisible que se construyó desde tiempos inmemoriales ha cruzado del mundo contemporáneo a los grupos de WhatsApp, las comunidades digitales y las redes de contactos en internet se han convertido en verdaderos altares cotidianos de auxilio, confraternización y apoyo mutuo.

Es en estos espacios digitales donde ahora ocurre un fenómeno verdaderamente masónico y revolucionario:

Por un lado desvanecen los grados y el Aprendiz interactúa con el Past Gran Maestro o con el mismo Gran Maestro de esta o aquella obediencia con la misma naturalidad con la que dos antiguos canteros compartían el pan en las obras.

Por otro lado, se anulan los cargos y la jerarquía administrativa cede su lugar a la empatía inmediata.

Y por último se ignoran las fronteras territoriales y jurisdiccionales de las obediencias, y la fraternidad deja de ser un concepto teórico de manual, para convertirse en una cadena de unión viva, palpitante y global.

Es así, que un problema de salud, una necesidad laboral, un consejo profesional o simplemente la búsqueda de una palabra de aliento a altas horas de la noche encuentran respuesta inmediata en estos grupos. 

Es en estos grupos o a través de las redes sociales donde un Hermano sostiene a otro Hermano no por el sello que lleva su pasaporte o diploma masónico, ni por la Potencia a la que rinde tributo formal, sino por la sacralidad del juramento prestado ante el Ara. Es "la masonería del corazón" manifestada a través de la tecnología.

Sin embargo, frente a esta hermosa manifestación de armonía espontánea, emerge una dolorosa contradicción. Frecuentemente, la rigidez burocrática y las imposiciones de las autoridades de diversas Potencias Masónicas proyectan su sombra sobre estos espacios.

Porque bajo la bandera de la "regularidad", la "jurisdicción" o la "disciplina interna", se dictan decretos o directivas sutiles que exigen a los Hermanos abandonar estas redes de confraternización bajo "amenaza" con sanciones disciplinarias, juicios masónicos o la expulsión a quienes se atrevan a cultivar el afecto y la solidaridad con Hermanos pertenecientes a otros orientes u otras potencias no reconocidas por la cúpula de turno.

¿No es acaso una amarga ironía? Se castiga la práctica sincera de la fraternidad para proteger fronteras administrativas creadas por hombres. Se antepone "el dogma de la burocracia" a la vivencia real del amor fraternal. 

Hemos visto que cuando la autoridad exige romper el lazo de apoyo a los hermanos, la institución corre el peligro de privilegiar la "cáscara del rito o la potencia" por sobre la sustancia del espíritu fraternal.

Los Templos, sean de piedra o madera y las estructuras administrativas, sea del Rito que sea, son necesarios para el orden profano de la institución, pero "la verdadera Masonería jamás ha residido en las paredes ni en los sellos de goma". Reside en el hilo invisible que une la mano de un Mason con la de otro cuando hay necesidad, dolor o alegría compartida.

Privar a un Hermano de la red de apoyo de sus iguales por disputas de potencias es intentar "embotellar el viento o ponerle cadenas a la luz". Y quién pretenda hacerlo, solo demuestra la supina ignorancia de la triada más conocida de la masonería: "Libertad, Igualdad y Fraternidad".

En conclusión, las Potencias Masónicas, los tratados territoriales y las cúpulas administrativas pasarán, porque son obras de la contingencia humana y muchas veces el ego de los hombres vanidosos. Pero el auxilio al angustiado, la mano extendida al caído y el abrazo sincero entre dos Hermanos permanecerán para siempre.

La verdadera Regularidad no la firma un Gran Maestro en Inglaterra o en Francia en un decreto de escritorio, prohibiendo a un hermano confraternizar con otro en algún lugar que ni siquiera conoce; sino "la firma el Gran Arquitecto del Universo en el corazón de cada Masón que se niega a soltar la mano de su Hermano".

Hagamos como nuestros "Antiguos Hermanos Masones" que al ver creada la Gran Logia de Londres el 24 de Junio de 1717 por tan solo 4 logias y ver apeligrado el principio básico de la Fraternidad elaboraron un lema básico de unidad: 

"Free Masons in Free Lodge"

(Masones libres en Logias Libres)


De la Doctrina Secreta a la Sociedad Secreta

Por Salvatore Brienza

En esta plancha quiero dejar plasmado el vínculo entre H.P. Blavatsky, Giuseppe Garibaldi, Giuseppe Mazzini y las Sociedades Secretas Carbonarias

La mayor parte de los textos aquí colocados son del libro “LOS VIAJES INICIÁTICOS DE HELENA P. BLAVATSKY” En Memoria de Lelinka de  José Rubio Sánchez & José Miguel Cuesta Puertes de la editorial Hiperbórea.

Si bien la historia oficial suele registrar a los movimientos de unificación nacional bajo el lente exclusivo de la geopolítica y la diplomacia militar, en muchos casos hay tramas no conocidas por el vulgo. En este sentido, es sabido que las corrientes subterráneas de índole mística e iniciática han operado de manera simultánea, moldeando el curso de los acontecimientos históricos.

Entre estos testimonios fascinantes de esta intersección secreta iniciática y política, está la figura de Helena Petrovna Blavatsky (HPB), cuyos viajes realizados durante gran parte de su vida, antes de fundar la Sociedad Teosófica, enlazó las aspiraciones metafísicas de la Teosofía con los movimientos revolucionarios de Italia, encarnados por figuras de Giuseppe Garibaldi y Giuseppe Mazzini, bajo el manto protector de sociedades secretas como la Carbonería y los altos ritos masónicos, entre ellos el Rito de Menfis y Mizraim.

HPB, la mística
1.    HPB en la Batalla de Mentana: El Compromiso de la Sangre.

A diferencia de la imagen posterior de HPB como una mística retirada entregada a la escritura de tratados monumentales, sus años de juventud revelan un espíritu imbuido de una vehemente rebeldía contra la tiranía religiosa y el dogmatismo. Su participación en la célebre batalla de Mentana, ocurrida el 3 de noviembre de 1867, no fue un mero accidente geográfico, sino un acto voluntario de alineación  ideológica con la causa antirromana. Combatiendo codo a codo con las huestes de Giuseppe Garibaldi, Blavatsky sufrió heridas de extrema gravedad que atestiguan el fervor de su entrega: un brazo izquierdo roto en dos partes por un golpe de sable, dos balazos en el hombro, heridas en la pierna y una puñalada de estilete en el  costado. Este bautismo de sangre no solo consolidó su reputación como "una mujer heroica", sino que la vinculó indisolublemente al núcleo duro del Risorgimento.

El coronel Olcott sobre este asunto en su libro "Las Hojas de un Viejo Diario I" escribió lo siguiente:

« Se comía a mediodía en la casa de los médiums Eddy [ubicada en Chittenden] y fue desde la puerta de su comedor incómodo y desmantelado, que Kappes y yo vimos por primera vez a la señora Blavatsky, llegada poco antes de mediodía con una canadiense francesa, y que ya estaba sentada a la mesa cuando nosotros entramos.

Mis miradas fueron atraídas ante todo por una camisa roja a lo Garibaldi que ella llevaba puesta y que resaltaba vivamente sobre los sombríos colores que había alrededor.

Durante su residencia en Chittenden, ella me contó varios incidentes de su vida, y particularmente que había asistido en calidad de voluntaria con otras señoras, a la sangrienta Batalla de Mentana, con el ejército de Garibaldi.

HPB y Olcott
Ella me mostró para confirmar esta historia, su brazo izquierdo partido en dos sitios por un sablazo y me hizo tocar una bala aun alojada en los músculos de su hombro izquierdo y otra en una pierna.

Y me mostró también; justamente debajo del corazón, la cicatriz de un golpe de estilete; esta herida se reabrió algo en Chittenden y ella me la mostró para consultarme. »

 Roso de Luna destaca que Helena estaba tan orgullosa de haber participado en la batalla de Mentana en defensa de la unidad de Italia y en su lucha contra el Papado, que «llevaba una roja camisa garibaldina cuando Olcott la vio por vez primera en la granja de los Eddy en Chittenden».

2.    La Red de Conexiones Iniciáticas: Mazzini, Garibaldi y John Yarker

John Yarker
El entramado que unía a HPB con los líderes de la unificación italiana se materializó a través de figuras clave de la masonería marginal y de ritos esotéricos de gran envergadura. John Yarker, un masón de altísima jerarquía y amigo íntimo tanto de Giuseppe Mazzini como de Giuseppe Garibaldi, opera como el puente documental y existencial entre estos mundos. Yarker, quien reconoció el genio y el conocimiento metafísico de Madame Blavatsky tras la publicación de Isis sin velo, le confirió el prestigioso grado de «Princesa Coronada», la máxima distinción dentro del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis y Mizram. Esta confluencia demuestra que los líderes revolucionarios italianos no operaban aislados en términos puramente políticos; por el contrario, compartían una cosmovisión iniciática y esotérica con las corrientes que posteriormente darían forma a la Sociedad Teosófica.

 3.    La Carbonería y el Combate de las "Dos Magias"

Giuseppe Garibaldi
El ensayo de las fuentes proporcionadas nos introduce en una clave hermética fundamental: el conflicto de la unificación italiana como una manifestación física del choque entre «dos magias» rivales. Por un lado, el poder secular y temporal del Papado, respaldado por estructuras tradicionales y teocráticas de los Estados Pontificios; por el otro, las sociedades secretas de acción e iniciación, entre las cuales destaca de manera prominente la Carbonaria. Esta organización, de estructura poderosa y emparentada con ritos filosóficos más profundos, funcionaba como el brazo operativo de librepensadores e iniciados dedicados a abatir el absolutismo clerical. Mazzini y Garibaldi, ambos vinculados a estas redes carbonarias y masónicas, personificaban el avance coercitivo de las "nuevas ideas" frente al fatídico «non possumus» de Pío IX y el cardenal Antonelli. 
Blavatsky, al unirse voluntariamente a este frente, participaba activamente en lo que sus escritos posteriores definirían como una guerra astral y terrestre por la emancipación de la mente humana y la abolición del poder temporal de la Iglesia.

 En conclusión, el vínculo entre Helena Petrovna Blavatsky, Garibaldi, Mazzini y la Carbonería desvela que los movimientos de emancipación política del siglo XIX poseían una profunda raíz metafísica. HPB no solo compartió el ideal de una Italia unida y libre del yugo papal, sino que arriesgó su propia vida en el campo de batalla, portando la emblemática camisa roja como un símbolo imperecedero de su compromiso. La confluencia de estas figuras en los altos ritos masónicos y en las sociedades secretas demuestra que la agitación revolucionaria y el nacimiento del esoterismo moderno fueron dos caras de una misma moneda: una gesta heroica orientada a derribar las cadenas del dogma y el absolutismo en pos del despertar de una nueva era.

¡¡¡Ventaja y Buena Vida!!!

William “Bill” Schoenne Jr., un Compañero comprometido

Por Salvatore Brienza 

El Compañero William “Bill” Schoenne Jr., en su calidad de Gran Sumo Sacerdote del Gran Capítulo de Masones del Real Arco de Nueva Jersey, ocupa un lugar destacado en la historia de la francmasonería paraguaya por su generoso compromiso con la expansión y el fortalecimiento de la Orden más allá de las fronteras de los Estados Unidos.

Bro. Bill Schoenne Jr
Su visita al Paraguay en el año 2002 constituye un hito fundamental: en esa ocasión, el Gran Sumo Sacerdote Schoenne Jr. (+) acudió personalmente para llevar a cabo la solemne instalación de tres nuevos Capítulos de Masones del Real Arco, acompañado y respaldado por el Soberano Gran Comendador del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República del Paraguay, el Ilustre y Poderoso Hermano Sergio Notario (+) .

        Su labor cobra aún mayor relevancia si se considera el contexto de aquel entonces: en ese momento, en el Oriente del Paraguay solo existía un único Rito masónico establecido, por lo que la llegada de estos nuevos capítulos de Masones del Real Arco representó un avance histórico, al abrir nuevas vías para el desarrollo de los grados del Real Arco y enriquecer la tradición masónica nacional.

         El Compañero Schoenne Jr. demostró en esta misión el espíritu de fraternidad y servicio que caracteriza al Real Arco: compartió su vasta experiencia, brindó orientación y sentó las bases para el crecimiento ordenado de la Orden en el país. Gracias a su impulso y al trabajo conjunto con las autoridades masónicas paraguayas, estos capítulos se consolidaron como pilares fundamentales de la masonería del Real Arco en Paraguay, perpetuando hasta hoy la huella de su visita.


IPH Sergio Notario, 33°


Salvatore Brienza
en el Capítulo
Abraham Lincoln

Templo William "Bill" Schoenne Jr., en CDE

Miembros del Capítulo Abraham Lincoln y de la Logia del York 

GGC of Royal Arch Masons International 



Lafayette: la Revolución y los Secretos de la Charbonnerie

Por Salvatore Brienza 

Hoy, 14 de Julio, se recuerda la Toma de Bastilla, símbolo y hecho principal de la Revolución Francesa, que dió origen a la implementación universal de los derechos del hombre y del ciudadano.

Y para recordar este momento histórico, quiero hablarles del Marqués de Lafayette.

Trazar la historia del G'.' M'.' BPr'.' Gilbert du Motier, Marqués de Lafayette, es entrar en el alma misma del Siglo de las Luces y en la consagración práctica de nuestros más puros ideales. Lafayette no fue solo un hombre de espada, sino un constructor de repúblicas en ambos lados del Atlántico.

Mandil de Lafayette 

En su figura se entrelazan de forma indisoluble la utopía masónica, el torbellino de la Revolución Francesa y la persistencia iniciática del Carbonarismo, demostrando que el verdadero iniciado trabaja tanto en el silencio del templo como en el clamor de las plazas públicas.

Iniciado a la temprana edad de 19 años en una logia militar de origen francés antes de embarcarse hacia América, Lafayette entendió rápidamente que la Masonería era el vínculo intelectual de una nueva era. 

Lafayette y Washington 
Al llegar a lo que hoy es los Estados Unidos, no solo aportó recursos y juventud a una nación naciente, sino que reconoció en el General George Washington a un Hermano. El abrazo de Lafayette y Washington consolidó un puente de fraternidad que unió indisolublemente a dos naciones.

Alcanzando el grado de Mayor General en el Ejército Continental, Lafayette demostró que la Libertad no es una entelequia teórica, sino un derecho natural que debe ser defendido con la espada y el puñal. El lazo de amor que lo unió al Libertador americano, descrito décadas después por el presidente John Quincy Adams como "más fuerte que la muerte", es el vivo reflejo del juramento de fidelidad masónica que trasciende las fronteras del tiempo, la distancia y la tumba.

Venta Carbonaria 

A su regreso a Europa, imbuido de los aires de progreso del Nuevo Mundo, Lafayette se convirtió en un líder indiscutible del pensamiento Revolucionario Frances, mencionado por Chateaubriand, como el G'.' M'.' de la Alta Venta de los Carbonarios. En él, los principios  de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" encontraron un estilo de vida. 

En este convulso escenario, Lafayette buscó el equilibrio en medio de la polarización extrema. Desde su posición representó el intento de erigir un orden civil virtuoso, equidistante tanto del despotismo monárquico absolutista como del caos jacobino y la tiranía del terror. Su familia y él mismo fue perseguida y en algunos casos asesinados por el despotismo de Robespierre.

Su labor abolicionista y su férrea defensa de los derechos de la mujer y de la libertad de conciencia reflejan la universalidad del rango que portaba con indudable orgullo.

Emblemas Carbonarios 
Tras la restauración borbónica, cuando las luces de la razón parecían eclipsarse bajo el yugo de la Santa Alianza, el Q.'. H.'. y BPr'.' Lafayette no se retiró a la comodidad del silencio. Es en este periodo oscuro de la década de 1820 donde el Vizconde de Chateaubriand, en sus Memorias de ultratumba, nos presenta al veterano general como el gran arquitecto de la oposición liberal y, significativamente, como el cerebro tras la Charbonnerie (el Carbonarismo francés).

Para Chateaubriand y los defensores del viejo orden monárquico, estas sociedades secretas eran una "conspiración general" que amenazaba con deshacer la Europa cristiana y dinástica, introduciendo el modelo insurreccional italiano en los cuarteles franceses. Sin embargo, para un iniciado, la Charbonnerie representaba la continuación del trabajo simbólico bajo condiciones de persecución. Al adoptar la estructura y los rituales de los carbonarios —los cuales compartían hondas raíces simbólicas y morales con la masonería—, Lafayette actuó como un verdadero "Ciudadano de Dos Mundos", comprendiendo que cuando la tiranía cierra las logias y la libertad del pensamiento, el espíritu revolucionario de los "hombres y mujeres libres y de buenas costumbres" debe reunirse en los bosques y en las catacumbas de la clandestinidad como la "Alta Venta Carbonaria Universal".

Templo de la A'.' V'.' C'.' U'.'

Estimados BB'.' PPr'.' y HH.'., la vida de Lafayette nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado de nuestro compromiso Masónico y Carbonario. El compás nos marca la justa medida de nuestras acciones, pero la escuadra nos exige rectitud y valentía frente a las injusticias del mundo exterior y la navaja nos ayuda a podar aquello que ya no sirve para el árbol que debe crecer libre de ramas y hojas que se pudren y no nutren a nuestra Orden. 

Lafayette no fue un iniciado de salón; fue un francmasón y Carbonario de acción que entendió que los templos dedicados a la virtud deben sostenerse sobre las columnas de la práctica social.

En su célebre gira de 1824 por los entonces 24 estados de la Unión americana, donde fue aclamado como el último General vivo del Ejército Continental, nos enseña que las ideas de Libertad, Igualdad y Fraternidad son inmortales. Aunque los historiadores debatan sobre los usos de su memoria, el lema «¡Allá vamos, Lafayette!» con el que las tropas estadounidenses desembarcaron en Francia durante la Gran Guerra demuestra que las deudas de gratitud de las almas libres jamás prescriben.

Que la memoria de nuestro Q.'. H.'. y BPr'.' el Marqués de Lafayette inspire nuestros trabajos diarios, recordándonos que el desbastar la piedra bruta o descortezar la madera, no es solo un acto de perfeccionamiento interior, sino la preparación indispensable para construir una sociedad más justa, libre y fraternal.

Viva el BPr'.' Lafayette 
Viva la Libertad!!!
Viva la Igualdad
Viva la Fraternidad!!!

RITO FORESTAL CARBONARIO SE CONSOLIDA


Por Salvatore Brienza

Junio de 2026  

En una jornada que quedará grabada en los anales de las sociedades filosóficas e históricas de la región, el Bosque de Hernandarias y la Floresta del Paraguay se convirtieron en el epicentro de la fraternidad universal. El Rito Forestal Carbonario vivió una de sus fechas más trascendentales al conjugar la inauguración parcial de su nueva infraestructura, el nacimiento de nuevos iniciados y la consolidación de su estructura jerárquica nacional.  

Vista del Naciente 
El Templo, una sencilla cabaña Carbonaria  construida a pulso gracias al sacrificio, la entrega y el apoyo incondicional de cada uno de los Buenos Primos, Primas, Hermanos y Hermanas de la orden masónica universal, abrió sus puertas mostrando una armónica comunión entre la sobriedad arquitectónica del humilde carpintero que lo construye  y el profundo misticismo forestal. Aunque finalizado parcialmente para la ocasión, el recinto ya se erige como un espacio para cultivar las virtudes, estando previsto que el proceso de edificación continúe de forma progresiva bajo la égida de las nuevas autoridades.  

Fuego, Tradición y Nuevos Obreros

Bajo una atmósfera cargada de solemnidad, la RVC Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia  cobijó la Sesión Magna de Iniciación de cuatro paganos. Los postulantes, tras haber superado las rigurosas pruebas de la naturaleza y el examen de sus calidades morales, dejaron atrás el mundo profano para recibir el fuego purificador de la Carbonería. Los nuevos Buenos Primos asumieron formalmente el sagrado compromiso de labrar la Madera, defender la justicia social y expandir los valores de la Orden.  

Vista del Templo y la Ceremonia 

El misticismo del ritual se vio notablemente enriquecido por una nutrida concurrencia de Buenos Primos del Brasil, de Paraguay, Hermanos y Hermanas visitantes, representantes de diversas Potencias Masónicas de la Región, quienes asistieron vistiendo sus respectivas regalias y mandiles tradicionales, sellando un lazo indisoluble de mutuo reconocimiento, unidad y concordia universal.  

Un Hito Institucional para la Región

El Hierofante de la AVCU
BPr.'. Walmir F. Battu,
entrega del Diploma de
GM de la AVC del Paraguay
al BPr.'. Silvio L. Benítez L.
El momento cumbre y de mayor envergadura político-institucional de la jornada se vivió cuando el Templo contuvo el aliento para el acto de confirmación formal. El BPr.'. Walmir F. Battu, 33° (Giuseppe Garibaldi), en su alta investidura como Hierofante de la Alta Venta Carbonaria Universal, tomó la palabra entre los Climas de los Valles para reconocer el esfuerzo de todos quienes acompañan la construcción del Templo y a la Orden Masónica del RFC.  

Con la solemnidad que el acto requería, el Hierofante ratificó y confirmó oficialmente al Buen Primo Silvio Luis Benítez López, 33° (Salvatore Brienza) como el nuevo Gran Maestro de la Alta Venta Carbonaria del Paraguay. La entrega del diploma acreditativo, extendido en pergamino ceremonial, fue recibida con júbilo por la asamblea.  

Autoridades de distintas
Potencias Visitantes 

Este nombramiento otorga a la Alta Venta Carbonaria del Paraguay la autonomía jurídica y la regularidad ritual indispensables para regir de forma soberana sus propios destinos. Asimismo, dota a la nueva Gran Maestría de las facultades necesarias para guiar la expansión ordenada y fiel de este antiguo rito en todo el territorio nacional, consolidando los preceptos del I Conciliábulo de la Masonería Forestal Carbonaria, garantizando que está nueva etapa en el Rito Forestal Carbonario, sigue los principios consignados en el 2004, año en que ingresan los primeros Carbonarios al Paraguay.  

Al concluir los trabajos, los Buenos Primos y Grandes Representantes de las Altas Potencias Masónicas presentes coincidieron en reconocer la Gran Tarea realizada por los "Buenos Primos Carbonarios" y  que la inmensa responsabilidad espiritual y material que ahora descansa sobre los hombros de la Orden Masónica del RFC que será el motor de una abundante cosecha de luz para toda la sociedad desde sus trabajos místicos.  

BB.'. CCarb.'. y el H.'. Carpintero

LA CARBONARIA por Xico Trolha

Francisco de Assis Carvalho,
conocido como Xico Trolha
Compilado por Salvatore Brienza

(Xico Trolha es el seudónimo de Francisco de Assis Carvalho, uno de los escritores e investigadores más importantes de la masonería en Brasil. Fue un prolífico autor de libros sobre ritos, símbolos y costumbres de la orden masónica, además de haber fundado la Editora A Trolha. )

Sobre la Carbonaria, el único escritor en Brasil que realmente se dedicó a aportar algún esclarecimiento fue el Hermano Adelino de Figueiredo Lima, uno de los primeros cuestionadores de algunas de las secuelas que debilitaron nuestra Orden y que aún la debilitan. Sin embargo, este trabajo no abarca ese tipo de asuntos, razón por la cual vamos a transcribir únicamente una breve introducción que él hizo sobre la Carbonaria:

"Ninguna Sociedad Secreta fascinó tanto a las multitudes sedientas de su libertad, o de la independencia política conquistada a costa de lágrimas y sangre, como la Masonería Forestal, más conocida como 'Carbonaria', por haber sido fundada por los carboneros de Hannover como una asociación de defensa y de acción contra los opresores y asaltantes de su clase. Constituida en el último cuarto del siglo XV, no entró en la Historia como organización de carácter político sino hasta después de la Gran Revolución Francesa."

En Italia adquirió fama de violenta y sanguinaria, e introducida en Francia por orden de Napoleón, no tardó en convertirse en la más poderosa fuerza opositora al expansionismo del gran corso, luchando contra él en Francia, Austria, España y Portugal.

El nombre de "Masonería Forestal" le vino después de que estalló en Italia y en Francia. "Masonería", porque los masones la propagaban y la protegían; "Forestal", porque las iniciaciones de sus miembros recordaban a las de los antiguos carboneros de Hannover, realizadas en los bosques más densos, a cubierto de las miradas extrañas.

Los Carbonarios, antes de ser investidos con los Secretos de la Orden, pasaban por duras pruebas y prestaban los más terribles juramentos, como este, que firmaban con su propia sangre:

"Juro ante esta asamblea de hombres libres que cumpliré las órdenes que reciba, sin discutirlas y sin vacilar, ofreciendo mi sangre en holocausto para la liberación de la Patria, la destrucción del enemigo y la felicidad del Pueblo. Si faltara a este juramento, o traicionara los designios de la Poderosa Masonería Forestal, que la lengua me sea arrancada y mi cuerpo sometido al fuego lento por no haber sabido honrar a la Patria que fue mi cuna."

Solo después de este juramento el candidato recibía las insignias de "Buen Primo" (las insignias de Buen Primo consistían en un balandrán negro y capucha, llevando bordado en blanco, en el pecho, un puñal —el puñal de San Constantino— con la empuñadura en forma de cruz entrelazada con una cruz cristiana). El puñal de San Constantino no consistía únicamente en un dibujo bordado en el pecho del balandrán negro; era también un arma blanca que todos los carbonarios usaban —también en sus ejecuciones— como símbolo de la Orden a la que pertenecían.

El balandrán negro de los líderes, en lugar del puñal y la cruz entrelazados, llevaba bordado en el pecho, en dorado, un sol radiante.

El grito de guerra de los carbonarios consistía en que cada uno levantara su puñal muy alto. Normalmente, las reuniones de los tribunales carbonarios se realizaban, a ejemplo de los carboneros de Hannover en el pasado, en pleno bosque, bien distantes de las miradas curiosas e indebidas.

Sus juicios eran implacables y sus reos, si eran condenados, se ejecutaban con la máxima eficiencia. El carbonario era, a veces, juez y verdugo al mismo tiempo. Sus afiliados jamás podían traicionar a la Orden (los que la traicionaron siempre fueron ejecutados de manera ejemplar) y se convertían en carbonarios o ejecutores de las órdenes de la "Alta Venta". En cada país, la organización de la "Masonería Forestal" obedecía al esquema italiano:

La "Alta Venta", cuerpo deliberativo superior, estaba compuesto por un Delegado de cada "Barraca", compuesta a su vez por un Delegado de cada "Cabaña"; y las "Cabañas" estaban formadas por un Delegado de cada "Choza". Por encima de la "Alta Venta" estaba, sin embargo, la "Joven Italia", compuesta por un triunvirato que, en las luchas por la unificación y por la caída del poder temporal de los Papas, estuvo constituido por Cavour, Mazzini y Garibaldi.

La Carbonaria Italiana, al principio, fue protegida por el carbonario Lucien Charles Napoleón Murat —general de Napoleón Bonaparte— y príncipe de Pontecorvo, hijo del mariscal Murat, nacido en Milán en 1803. Él abandonó Italia en 1815 con la derrota de Napoleón en Waterloo (el 18 de julio de 1815), habiendo sido capturado en España. Tras su liberación, se trasladó a los Estados Unidos en 1825. Allí se casó y regresó a París en 1848.

Más tarde, Murat fue elegido Gran Maestre del Gran Oriente, logrando un progreso muy grande en el levantamiento de la Obediencia con la fundación de muchas logias nuevas.

Uno de los elementos que se debe destacar en la Carbonaria Italiana —no por sus actos patrióticos, sino por su traición a la Carbonaria— es el conde Pellegrino Rossi. Rossi tuvo dos actitudes distintas: en su juventud, fue uno de los más activos propagandistas de los ideales de la Carbonaria, mereciendo el respeto de todos los Buenos Primos. Sin embargo, de un momento a otro, se pasó a las filas enemigas.

Rossi se alió con el Papa Gregorio XVI con la finalidad de conseguir del Papa condenas a las acciones de los jesuitas. En ese ínterin, muere Gregorio XVI y sube al Trono de San Pedro el Papa Pío IX, al cual Rossi se unió en cuerpo y alma. Rossi, que había ido hasta Roma para combatir el jesuitismo, regresa como un fiel defensor de los Hermanos de Ignacio de Loyola.

Fue proscrito de la Carbonaria en 1820 y se convirtió en un nuevo Saulo, convirtiéndose a los ideales del Papa.

— ¡Era el nuevo Judas! —, gritaban en todas las "Barracas", con puñal en alto, los Buenos Primos, sus antiguos compañeros.

Conocedor como era de los métodos de sus antiguos compañeros, Rossi tuvo mucha facilidad para señalar a sus líderes y llenar las prisiones de la Ciudad Eterna, dando un tremendo golpe al movimiento revolucionario.

Rossi se dedicaba cada vez más a una acción represiva, sin pensar que —desde la más humilde "Choza" hasta la más pujante "Barraca", y con Giuseppe Mazzini teniendo el control de todas las "Altas Ventas"— los puñales de San Constantino se levantaban y describían en el aire el ángulo recto de las decisiones fatales. La sentencia estaba dictada, terrible e implacable.

Se había fijado una reunión para el día 15 de noviembre, a la 1 de la tarde, con el Ministro Conde Pellegrino Rossi.

Había dicho Rossi el día anterior: "Si me dejan hablar, si me dan tiempo para pronunciar mi discurso, no solo Italia estará a salvo, sino que quedará definitivamente muerta la demagogia de la Península". La demagogia de la península era el movimiento carbonario.

"La causa del Papa es la causa de Dios". Y el conde Pellegrino Rossi bajó las escalinatas y subió al carruaje que lo llevaría al Parlamento.

Al llegar a la plaza, el carruaje atravesó lentamente a la multitud, entró por la puerta del Palacio y se detuvo frente al vestíbulo, donde Pellegrino Rossi fue recibido con silbidos y gritos enfurecidos: — ¡Abajo el traidor! — ¡Muerte al vendedor de la Patria!

Solo entonces Rossi se dio cuenta de que no toda la conciencia nacional estaba encarcelada en Civitavecchia.

Esbozó una sonrisa forzada hacia la multitud y, cuando se disponía a continuar la marcha, recibió un golpe en la carótida —especialidad de los Buenos Primos— que lo hizo caer agonizante.

En el bolsillo interno de su levita, al ser retirado el cadáver, se encontró la sentencia de muerte:

"¡Juraste luchar por la unificación de Italia y traicionaste el juramento! Recordando: 'Juro que jamás abandonaré las armas ni desertaré del Movimiento Patriótico mientras Italia no sea libre y entregada a un gobierno del Pueblo, para el Pueblo. Si yo faltara a este juramento, prestado por mi libre y espontánea voluntad, que el cuello me sea cortado y mi nombre deshonrado y proclamado como el más vil traidor a la Patria y a los Buenos Primos de la Carbonaria Italiana'. ¡Con cosas serias no se juega!"

Como hemos visto, la Carbonaria estaba a leguas de distancia de la Masonería, pero a pesar de ello, siempre fue confundida con la Masonería, incluso por masones inexpertos que creen que en el pasado la Masonería ejecutaba a Hermanos y profanos que no comulgaban con su doctrina. De vez en cuando, oímos a un Hermano decir que la Masonería necesita volver a ser lo que era en el pasado y ejecutar a los malos elementos de la sociedad.

La Masonería en ningún momento ejecutó a los malos elementos de la sociedad. Quien a veces hizo eso fue la Carbonaria o la Santa Vehme; la Masonería no. La Masonería siempre fue pacífica, respetuosa de la ley y el orden. Solo usó su estructura cerrada para conspirar contra los malos regímenes políticos y algunas instituciones nocivas, pero siempre de manera ordenada y pacífica. Sus miembros, sí, a veces, independientemente de sus Logias, se afiliaban a movimientos o grupos vengadores.

Texto extraído del libro "Itambé, Berço Heróico da Maçonaria no Brasil", Ed. "A Trolha", 1996.

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